herpes zpster

Método de transmisión de la culebrilla

Al contrario de lo que muchos piensan, la culebrilla o herpes zóster no puede ser transmitida de una persona a otra. Sin embargo, este virus causado por la varicela (varicela zóster), sí que es capaz de propagarse por una persona que lo padezca a otra persona que no haya tenido la varicela, en cuyo caso no le afectará la culebrilla, sino la varicela. Como ya sabíamos, este virus se propaga a través del contacto directo con las distintas secreciones originadas por las ampollas de la culebrilla. Se podría decir que si alguna de estas secreciones de los sarpullidos cae en la piel de otra persona, es probable que ésta sufra la varicela, siempre y cuando no la haya pasado en su niñez.

La culebrilla y su método de transmisión

Del mismo modo, el afectado por la culebrilla sólo podrá propagar el virus zóster cuando los sarpullidos estén en la fase de ampollas, por lo que la persona no es contagiosa después de que aparezcan dichas ampollas. Una vez formadas las llamadas costras, la persona deja ser contagiosa.

Lo cierto es que el herpes zóster o culebrilla es menos contagiosa de lo que se cree. De hecho, es menos contagiosa que la varicela, la cual tiene un mayor riesgo de contagio.

Consejos en caso de padecer la culebrilla

A continuación le ofrecemos una serie de consejos que deberá seguir si le ha afectado este tipo de herpes.

  • Evitar, a toda costa, tocarse o rascarse el sarpullido.
  • Mantener el sarpullido correctamente cubierto.
  • Lavarse con frecuencia las manos y evitar con ello la propagación del virus varicela zóster.
  • Hasta que los sarpullidos no sean costra, evita el contacto con:
    • Bebés recién nacidos con bajo peso.
    • Mujeres que se encuentren embarazadas y que nunca hayan tenido la varicela.
    • Personas portadoras del VIH o con sistema inmunológico débil.

Si sigues todos y cada uno de estos consejos, evitarás padecer la culebrilla. Si por el contrario ya sufres esta afección y estás buscando una solución, puedes ver como se cura la culebrilla en el link anterior. También ha que tener en cuenta, las posibles complicaciones del herpes zóster.

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herpes zoster

Complicaciones posibles de la culebrilla o herpes zóster

En este breve artículo os hemos querido resumir algunas de las posibles complicaciones que pueden tener la culebrilla o herpes zóster. Como ya hemos comentado alguna vez, con el paso de los años, a medida que envejecemos tener mayores probabilidades de sufrir este tipo de herpes, siempre y cuando hayamos pasado la varicela. Se estima que cerca del 20% de los habitantes de Estados Unidos han sufrido alguna vez el herpes zóster. Dicho esto, os dejamos con las complicaciones potenciales más comunes de este doloroso herpes.

Complicaciones potenciales

  • Herpes zóster oftálmico: Suele ocurrir cuando la culebrilla consigue atacar a los ojos. El herpes zóster oftálmico es capaz de dañar nuestra visión y por ende, producir ceguera parcial y completa. Sin duda alguna, se trata de un tipo de herpes muy muy doloroso. No se lo desearías ni a tu peor enemigo, créeme.
  • Herpes zóster ótico: A este tipo de herpes también se le conoce vulgarmente como el síndrome de Ramsay Hunt o el herpes geniculado, pues tiene lugar cuando la culebrilla llega hasta los oídos. Si el herpes zóster oftálmico era capaz de provocar la ceguera total, este herpes puede dejarnos –literalmente- sordos.
  • Parálisis fácil: La culebrilla es capaz de todo lo anterior y mucho más. Tal es así, que es capaz de provocar parálisis fácil, lo que impide el movimiento de los nervios de la cara.
  • Neuralgia postherpética: Se calcula que cerca del 10-11% de las personas adultas que han padecido de la culebrilla, tienen un dolor prolongado sobre el área de la piel donde tuvieron las famosas ampollas, inclusive tras la erupción y curación final. Se sabe que esta condición puede durar desde un par de meses hasta incluso años. Del mismo modo, a mayor edad, mayor será el dolor y la sensación de frío y calor en la zona afectada de la piel.

Curar la culebrilla no es fácil, pero sabemos que tiene solución y que ya es posible acabar con ella de raíz, atacando directamente al virus de la varicela.

herpes zóster

Qué es el Herpes zóster o culebrilla

En este primer artículo os vamos a contar, sin pelos en la lengua, qué es el herpes zóster, también conocido como la culebrilla. Del mismo modo, os enlazaremos algunas de nuestras publicaciones en las que hablaremos sobre los tratamientos, curas, síntomas así como remedios caseros que podemos tomar para lograr paliar esta dolorosa afección.

¿Qué es el Herpes Zóster?

La culebrilla o herpes zóster no es más que una infección que está causada por el mismo virus de la varicela, denominado por los científicos como varicela zoster. Hay que destacar que ninguna persona puede sufrir esta afección sin que previamente haya tenido la varicela. Queda claro pues, que si en tu niñez no pasaste la varicela, puedes estar tranquilo porque no sufrirás este doloroso herpes.

La culebrilla suele aparecer en aquellas personas que generalmente tienen su sistema inmune bastante debilitado, como aquellas personas mayores de 60 años, portadores del VIH o personas afectadas por otras enfermedades como el cáncer o la diabetes.

Se sabe que hasta un 95% de las personas residentes en los Estados Unidos tienen anticuerpos contra este popular virus. Del mismo modo que ocurre en algunos países europeos, el virus de la varicela se desarrolla en la niñez. A pesar de que el dolor y las lesiones ocasionadas por el herpes se curan, lo cierto es que el virus sigue latente en nuestro organismo, por lo que podríamos volver a sufrir esta afección en cualquier otro momento de nuestra vida. Es duro y triste, pero tranquilos, os daremos la solución definitiva para curar cualquier tipo de herpes. Tan sólo sigue leyendo nuestro blog.

Normalmente, cuando aparecer la culebrilla, únicamente afecta a una parte lateral del cuerpo, en forma de franja, como si de un cinturón que nos atase se tratara. El lugar de origen más frecuentado por el herpes zóster es la espalda, desde donde se desplaza “a modo de culebrilla”, hasta la parte superior de ésta, llegando incluso a los nervios de la cara. Si la culebrilla consigue alcanzar la cara, el dolor será más puntiagudo y doloroso. Conviene acudir a nuestro médico especialista de inmediato y no dejar que el herpes continúe avanzando.

Recordad que se estima que entre el 3-5% de las personas afectadas por el virus de la varicela zóster, sufrirán alguna vez en su vida la culebrilla.